POR: MARIO MOTA CERRILLO
Esta noche quiero buscarte
asaltarte en tu lecho, volverte mi presa,
quiero entrar como una sombra en tus venas
y galopar frenético como caballo de fuego tu piel
absorber todos tus secretos
y quedarme como llama eternaen tus caderas,
como un fierro candente en tus labios,
en tus recuerdos, en tus historias,
incendiar todo con mi sola presencia,
y ser tu única luz.
Esta noche quiero cubrirte de estrellas y escarcha,
ríos de vidrio, obsidianade y metales azules,
esta noche voy a detener el tiempo en mis manos,
mujer; por ti,
relámpago de nieve, deja que me abrace a la risa tuya,
detenme, taciturno y loco con el frio de tu corazón, con tu llama doble,
de hielo y fuego, de pasión y oscuridad.
De amor y rencor.
Cuando cruzo los cielos como ave nocturna
Lleno de melancolía, vivo a través de ti,
Respirando tu aliento, dulce higo,
manos de cereal y harina, te llamo por tu nombre
y suplico tus miradas de otoño, de hojas doradas
tu mirada de miel,
mi alma busca tu consuelo,
Calmaestá herida de sangre y clavos
Este dolor que no para
el sufrimiento de azufre y sal,
la incertidumbre de no verte,
acércate a mí y con tu cuerpo aleja a los espíritus
de locura, desconfianza y celos que me atacan.
Acurrúcate en esta alma de niño
en el nido que forman mis brazos
En el fuego de este corazón labriego,
Quiero envolverte en este misterio que ni yo comprendo
No me preguntes que es,
Porque lo sé y lo he olvidado
Supe que te amé como nadie nunca te ha amado,
Sé que te perdí y esas ausencias
me vuelven fugitivo, loco y ciego
vuelo sin rumbo, sin paz, como ave nocturna
Sé que te amo para no tenerte y para no olvidarte jamás,
Sé que te tuve para perderte y para amarte,
para Amarte mujer como nadie
en este mundo te ha amado.


0 comentarios:
Publicar un comentario